Reglas básicas de la veintiuna
La veintiuna básica de las reglas
de la veintiuna, o veintiuno como se llama comúnmente, es una del más popular de los juegos del casino, posiblemente el más popular. Y por buena razón.
Es el único juego del casino en el cual la casa no tiene siempre el borde o la ventaja sobre los jugadores porque, desemejante del roulette y craps en cuál no tienen la rueda y los dados ninguna memoria, en veintiuna, como progresa el juego, una cubierta o varias cubiertas de tarjetas se agotan, y, como se juegan las tarjetas, la composición de la cubierta cambian.
Los cambios causados por el juego de tarjetas después se determinan si la cubierta es neutral, están a favor del casino, o a favor de los jugadores.
Todos estos hechos han sido resueltos por las computadoras que analizaban millones y millones de manos, y verificados repetidamente otra vez.
Las reglas del juego
referiremos a una tabla en un casino en donde se utiliza solamente una cubierta. Es la baraja del estándar 52 sin ningunos bromistas. En veintiuna cada tarjeta del cuadro tiene un valor de 10. Éstos “hacen frente a tarjetas,” como se llaman, incluyen al gato, a la reina y a rey. Los 10 está también digno de 10, y cuando ninguno de estos cuatro tarjetas, en cualquier juego, se reciben con un as pues las primeras dos tarjetas repartidas, una “veintiuna” se han hecho.
Así, una mano que sostiene 10, A, o J, A, o Q, A, o K, A es una veintiuna y se paga apagado en 3-2 inmediatamente. Las otras tarjetas tienen un valor igual a los puntos en sus caras. 9 tiene 9 puntos y vale 9, y 8 vale 8, 7 digno de 7, y así sucesivamente abajo al deuce que vale 2. Solamente el as tiene un valor dual, y es así más el objeto de valor de todas las tarjetas en veintiuna. Puede ser igual a, en la opción del jugador, un 1 o 11.
Hemos visto cómo un as junto con una tarjeta o 10 de la cara se convierte en una veintiuna. En tales veces se valora como 11, que, combinado con una tarjeta de 10 valores, da a jugador 21 en dos tarjetas, o veintiuna, ganador automático.
Cuando se valora un as mientras que 11, con excepción adentro de una veintiuna, el total reputa un total suave. Por ejemplo, un A-6 es 17 suaves, un A-7 18 suaves. Sin embargo, sosteniendo 10, 6, A, el as ahora se cuenta como 1, si no la mano contaría para más de 21, y, así, éste es 17 duros.
Muchos jugadores de la veintiuna le dirán que el objeto del juego sea conseguir una mano como cerca de 21 como sea posible sin pasar. Es verdad que cualquier mano que sume más de 21 es una mano del “busto”, y un perdedor. Pero el principio que se olvida a menudo en la veintiuna, que es de importancia extrema con respecto a ganar, es que el objeto verdadero del juego en veintiuna es batir al distribuidor. Usted hace así que teniendo un total más alto que él tiene (más cercano a 21 pero no encima), o poner al distribuidor en una posición donde él revienta con su mano mientras que el jugador está parado con el suyo.